viernes, 1 de enero de 2010

Cómo vivir una Navidad cristiana

Cómo vivir la Navidad en su sentido más auténtico. • Nos habla del nacimiento divino y el nuevo comienzo que debe experimentar todo cristiano. "La Navidad –señala- habla de un nacimiento, de algo que surge, un nuevo comienzo. Un nuevo comienzo a la humanidad, para la interpretación de la historia; de la vida; del ser humano". "Navidad –remarcó- es celebrar un nuevo comienzo. El de la historia de amor del Salvador del mundo, El nacimiento de Jesús, la luz del mundo, que viene a iluminar a todo hombre que camina en tinieblas. Por eso, la Navidad es cristiana y es dejar que ese acontecimiento histórico vuelva a repetirse y que nosotros volvamos a revivirlo y actualizarlo una vez al año. Es por eso es la invitación para un nuevo comienzo". - ¿Cómo debe ser ese nuevo comienzo? ¿Qué es lo que debemos descartar y qué sumar para lograrlo? - Como todo nuevo comienzo necesita de lo que yo le llamaría un nuevo orden. Por eso un tiempo previo que nos estamos prestando y dando, el adviento. Es un tiempo de preparación y por eso, faltando tan pocos días, animarnos a pensar qué necesita mi propia vida, mi corazón, mi hogar, mis relaciones. Ordenarse, transformarse, un nuevo comenzar, para que cuando lleguemos a Navidad y a las 12 de la noche podamos desearle al otro ¡Feliz Navidad! Y que no sea un cumplido, sino que tenga contenido. ¿Qué le quiero decir al otro cuando le digo Feliz Navidad? Y ojalá le querramos decir deja que Dios haga nuevas cosas en ti. Permite que éste sea un nuevo tiempo en tu vida. Deseo un feliz comienzo para ti, que algo nuevo acontezca en la medida en que te abras y dejes que Dios pueda obrar y en la medida que vos quieras cambiar. Desear feliz Navidad para un cristiano tiene que ver con dejar que Cristo vuelva a nacer y cuando decimos Cristo, me parece que es importante entender que El es la luz. En esta Navidad, el Señor tiene que ser invitado, estar en esa mesa familiar donde no sólo la familia celebra el encuentro; sino también el encuentro de un amigo que es parte de la historia de esas personas que han decidido celebrar. Que sea claro por qué me junto esa noche y no puede faltar el cumpleañero, el dueño de la fiesta. Ojalá no le robemos la Navidad al Señor. - Los cristianos ¿hoy se toman el tiempo en medio de la vorágine que presenta la vida, para hacer esta evaluación o llegan automáticamente a la mesa de Nochebuena corriendo contra reloj? - Ehh! Qué complicado, porque no podemos generalizar. Pero sí, es la gran tentación. Podríamos decir que se hace cada vez difícil que cada uno baje un cambio, ponga un freno, porque entramos en una dinámica que termina como arrastrándonos. Y es un gran peligro esto de no poder parar, y creo que de esto nos damos cuenta en la problemática que tenemos con el tránsito. No poder parar. No poder frenar. No poner esta actitud de cuidado. Por eso, la invitación a la preparación que la iglesia hace. Tenemos que preparar todo encuentro, no solamente la mesa, sino todo lo que tiene que ver con el otro. Por eso dice la palabra del Señor en Proverbios: "es preferible comer pan duro y unidos, que manjares y mordiéndonos como dragones". Es decir, tengo que hacerme la pregunta simple: ¿cómo quiero vivir esta Navidad con los míos? ¿Quiero llegar estresado, con la cantidad de comida, con los regalos, con que me falta esto y lo otro? ¿Llegamos fundidos, comemos a todo trapo, mucho ruido y a dormir? Y por ahí estos buenos deseos, la oportunidad de un nuevo comienzo, de mirarnos a los ojos con calma y poder decir gracias al Señor que me ha prestado un día más y gracias a ti, a vos que estás celebrando conmigo, por enriquecer mi vida. En esta Navidad quiero comprometerme a recomenzar, a organizar y revisar, ¿qué tiene que nacer en mi vida? Y para que algo nazca hay que acomodar el lugar, cosas que se tienen que tirar de nuestras relaciones, nuestra vida, intereses, nuestro manejo con las finanzas, con el pasado, con el tiempo. ¿Qué es lo que ya no me sirve, lo que no me está dando vida, lo que me está quitando la vida? Navidad tiene que ver fundamentalmente con una fiesta de vida y nos conecta con el gozo y la vida; habla de la ternura, la sencillez, lo pequeño. Al contemplar un niño, un brote, el surgimiento de algo nuevo, nos está hablando de cuidado. La Navidad tiene que ver con el verbo cuidar. Porque todo comienzo es débil, frágil, pequeño y necesitamos cuidar. En realidad, la vida necesita ser cuidada. - ¿ Por qué Navidad tiene que ver con celebrar un nuevo comienzo? - Para recordar que en la vida siempre hay una oportunidad de volver a empezar. Para que vivamos la Navidad de un Dios que se hizo carne, para recibir el mensaje. Si se quiere, se puede volver a empezar. Por eso para Navidad ojalá podamos preparar el corazón con tiempo de silencio, un tiempo para cada uno, donde decimos me voy a caminar un rato, solo, y sentir cómo estoy haciendo este camino para el nuevo comienzo: acelerado, cansado, dando vueltas. Aprovechar un tiempo, es fundamental, si se quiere vivir plenamente la Navidad. No puedo llegar a la mesa de Navidad atropellándome. No puedo llegar en quinta, no puedo llegar sin la serenidad de celebrar este encuentro. ¿Importa tanto el encuentro familiar? Bueno, pero ¿cómo estoy preparado? para que no sea una fecha más y después volver a la misma rutina, los mismos rencores, a la misma vida que agobia y quita la paz, a relaciones superficiales y a que se te pase la vida y se te vaya el tiempo; para que no nos confundamos en una cultura de mercado que nos fue apropiada y robada por el consumismo. Preguntarnos por qué tanta comida, tantos regalos. A ese por qué no hay que tenerle miedo. El por qué quiero celebrar esta nueva fecha y poder decirle a todos, que ese tiempo nos permita la reflexión. Que la Navidad sea celebrar el nacimiento del amor de un Dios que nunca nos ha dejado solos y que desde aquella fecha es parte de la vida de aquellos que le abrieron el corazón. No dejemos que nos roben la Navidad, que el consumo sin sentido quite la posibilidad de vivir esta época. Podemos tener un montón de cosas y así y todo no celebrar el encuentro.

TEMPLOS MORMONES